El factor más importante para tener gente motivada

En julio de 1980, Harvard Business Review dio a conocer un estudio que se centró en descubrir qué es lo que más motiva a los vendedores.

Cómo disparadores de este estudio se preguntaron: ¿Qué factores influyen más en la motivación de los vendedores? Y ¿cuáles son las implicaciones para la gestión y la toma de decisiones?


Observaron cuatro factores:

  • Claridad de tareas: si la gente sabía muy específicamente qué hacer con su tiempo.

  • Factores intrínsecos: si las personas llegaban naturalmente motivadas al trabajo.

  • Compensación e incentivos: cómo y cuánto les pagaban a las personas.

  • Gestión: si los supervisores y líderes podían influir en sus equipos y motivarlos.


¿Cuál de estos cuatro factores, es el más motivador que encontraron? Claridad de tareas.


La claridad de tareas es el grado en que existe una relación clara y positiva entre la acción realizada y la obtención de resultados.


Cuando conocemos nuestras metas, porque hemos definido el Escenario Futuro, la nueva realidad que queremos crear, y conectamos todo esto con nuestras acciones, esas acciones son acciones con propósito, con consciencia, y se vuelven significativas. Se sienten menos como una carga de trabajo, incluso si son las mismas actividades que nos agotaron el pasado.


Si por ejemplo, alineamos la tarea de hacer ejercicio físico, digamos hacer unos 30 minutos de running 3 veces por semana, con el propósito de mantenernos saludables, reducir el estrés, generar energía para ir más frescos al trabajo, y nos imaginamos que dentro de 10 o 20 años, vamos a agradecer haberlo hecho porque estaremos óptimos de salud y de estado físico ¡estamos inspirados para salir a hacer ejercicio!


Ya no necesitaremos que alguien nos motive, porque nosotros mismos le hemos dado significado a la tarea y generamos motivación para tomar acción ¡encendimos el fuego!


Lo mismo con cualquier proyecto, actividad o tarea que favorece a nuestro progreso profesional y aumenta nuestra calidad de vida.


Estudios anteriores sobre la motivación de los empleados, han demostrado claramente que existen una variedad de factores entre ellos las recompensas, supervisión, objetivos, que determinan y guían la manera en la que funcionan las personas. Sugieren un nuevo diálogo sobre el impulso, la necesidad humana de expansión y la motivación, que nos aleja del viejo paradigma del palo y la zanahoria para definir la motivación.


Por tentador que sea tratar de forzarnos a hacer las cosas con zanahorias y palos, no es necesario para crear y sostener la motivación. Mucho más poderoso es el compromiso a reconocer los triunfos que hemos conseguido en la semana, apreciar y valorar los pasos que dimos a pesar del miedo al fracaso.


Cuando elegimos hacia dónde queremos ir, las acciones que debemos tomar para llegar también se convierten en una elección.


Cómo priorizar mejor en 2 pasos


Si deseamos claridad en nuestras tareas y completar este proceso, el mejor camino a seguir es planificar nuestras acciones semanalmente de esta manera:

Paso 1 - Dedicar 20 minutos de concentración, para planificar cuáles serán nuestras acciones semanales. Sólo 20 minutos un día a la semana planificando, y habremos definido qué cosas haremos, en qué vamos a enfocarnos, que planeamos para más adelante, y que dejaremos de hacer.


Y para ayudarnos a seguir cultivando esta disciplina y acelerar el logro de nuestros objetivos, vamos a aplicar una estrategia que dio excelente resultado en un estudio realizado por la Dominican University en Estados Unidos:


Paso 2 - Hacer un seguimiento semanal de los progresos que tenemos, y rendir cuentas con otra persona, que será nuestro "partner". Planificar acciones semanales y rendir cuentas con nuestros "partners", es una fuerza poderosa generar motivación y crear impulso.


Entrevista con Agustín Andrade:



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